De cara a las elecciones generales de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) bonaerense, previstas para el próximo 9 de abril, el precandidato Jesús Nieves lanzó una propuesta que busca romper con cuatro décadas de una misma conducción sindical. Con un discurso crítico hacia la actual gestión, planteó la necesidad de una renovación profunda del gremio y de las reglas que rigen el empleo público en la Provincia de Buenos Aires.
En una entrevista con La Letra Chica, Nieves calificó a UPCN como un espacio “usurpado y abandonado”, al denunciar un doble desamparo: por un lado, en la defensa gremial frente al Gobierno provincial y, por otro, en la prestación de servicios básicos para los afiliados. “Hoy hay una falta total de criterio para defender a los trabajadores y también una ausencia en lo cotidiano, desde subsidios hasta prestaciones elementales”, afirmó.
El precandidato adelantó que presentará una lista integrada exclusivamente por trabajadores genuinos, con el objetivo de que los afiliados “vuelvan a sentirse representados”. En ese marco, consideró urgente avanzar en la modificación de la ley 10.430, al sostener que el actual régimen de empleo público está “completamente agotado”.
Entre los principales ejes de su campaña, Nieves enumeró el acceso a la vivienda y a la tierra para los afiliados; la creación de un centro de entrenamiento deportivo de alta complejidad en los predios de Arana y San Vicente; y una política activa para jubilados y pensionados. En este último punto, cuestionó que el gremio continúe aplicando descuentos como si estuvieran en actividad, sin garantizarles actualizaciones paritarias ni beneficios concretos.
También propuso fortalecer el área de salud del sindicato mediante la reconversión del Edificio Bicentenario en un centro médico integral, con atención para afiliados y convenios abiertos a otros gremios de la región.
En materia salarial, Nieves fue contundente al señalar que los sindicatos “dejaron de discutir aumentos reales” para limitarse a recomposiciones que apenas empatan —o quedan por debajo— de la inflación medida por el INDEC. “No se puede hablar de aumentos cuando se ofrecen sumas irrisorias. Es una burla para trabajadores que fueron aplaudidos durante la pandemia y hoy están olvidados”, sostuvo.
Respecto a la relación con el Gobierno provincial, planteó la necesidad de un diálogo fluido pero no obsecuente, basado en la sinceridad con los afiliados. Además, llamó a dar una discusión de fondo sobre un nuevo convenio colectivo de trabajo que reemplace a la normativa vigente.
Finalmente, al referirse al clima político y al discurso de “destrucción del Estado desde adentro”, Nieves consideró que el movimiento obrero debe hacer una autocrítica. “Cuando el trabajador se siente desamparado, ese enojo después se expresa en el voto. El acompañamiento tiene que ser los 365 días del año, no solo en épocas electorales”, concluyó.
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