Una serie de allanamientos realizados en unidades penitenciarias de la Región dejó al descubierto el engranaje interno de la denominada “Banda del Millón”, una organización criminal que operaba con una estructura jerárquica dirigida desde cárceles bonaerenses con asiento en La Plata y a la que se le atribuyen violentos asaltos a viviendas, entre ellos el brutal ataque contra una jubilada de 82 años en Martínez.
Los procedimientos fueron impulsados en el marco de una investigación que lleva adelante la Justicia de San Isidro, que busca desarticular una red que coordinaba golpes desde el interior de los penales mediante teléfonos celulares, redes sociales y videollamadas en tiempo real.
Las requisas más relevantes se realizaron en la Unidad 45 de Melchor Romero y en la Unidad 9 de La Plata. Allí, los investigadores secuestraron dispositivos electrónicos y otros elementos clave para la causa, que ahora serán sometidos a peritajes para reconstruir la red de comunicaciones y la cadena de mando.
De acuerdo a la pesquisa, la estructura estaba encabezada por internos alojados en cárceles de máxima seguridad. Desde sus celdas seleccionaban objetivos, analizaban perfiles de las víctimas —principalmente adultos mayores con exposición en redes sociales— y dirigían a los ejecutores materiales, muchos de ellos menores de edad, que ingresaban a las viviendas para cometer los robos.
Uno de los hechos más resonantes ocurrió el 9 de enero en una vivienda de la calle Emilio Mitre al 100, en Martínez. La víctima, una jubilada de 82 años, permaneció durante horas a merced de los delincuentes. Los atacantes ingresaron tras escalar una reja y acceder por el techo hacia el patio interno. Una vez dentro, la golpearon, la maniataron y la amenazaron con armas mientras exigían dinero y objetos de valor.
Según la investigación judicial, el asalto fue guiado en tiempo real mediante videollamadas desde el interior de una cárcel. Incluso obligaron a la mujer a entregar sus claves bancarias para realizar transferencias a cuentas vinculadas con otros integrantes de la organización. La modalidad y el nivel de planificación reflejaron una coordinación minuciosa.
Los investigadores identificaron como piezas centrales de la estructura a Brandon Imanol Brites y Lucas Ezequiel Merelles, ambos detenidos previamente por delitos contra la propiedad y alojados en unidades penitenciarias de La Plata. Según se estableció, habrían compartido celda al inicio de sus detenciones y desde entonces consolidaron la organización, que continuó operando pese a la privación de libertad.
Además del ataque en Martínez, la banda estaría vinculada a otros robos bajo la modalidad “escruche” en la zona norte del Conurbano.
Los operativos estuvieron a cargo de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro, con intervención de la Fiscalía Descentralizada de Martínez, la fiscalía de Ciberdelitos encabezada por Patricio Ferrari y el Juzgado de Garantías N°4 de ese distrito.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni allanamientos en domicilios donde podrían esconderse otros integrantes del grupo, varios de ellos menores de edad que permanecen prófugos.
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