Un nuevo y alarmante hecho de inseguridad golpeó a la comunidad educativa de
Según se informó, los ladrones realizaron un boquete en el techo para acceder al establecimiento y, con un nivel de planificación que preocupa, lograron desactivar el sistema de alarma antes de concretar el robo. Ya en el interior, se llevaron una importante cantidad de elementos de valor y material pedagógico esencial para el dictado de clases.
Entre lo sustraído hay computadoras, CPUs, alrededor de 30 netbooks, 40 microscopios, cinco ventiladores y hasta utensilios de cocina utilizados para el comedor escolar. Es decir, no solo atacaron el equipamiento tecnológico destinado al aprendizaje, sino también recursos básicos que forman parte del día a día de los alumnos.
El ataque no se limitó al robo. Puertas, ventanas y muebles fueron violentados y destrozados durante el ingreso y la huida, generando severos daños en la infraestructura del edificio.
La bronca y la preocupación crecen entre docentes, directivos y familias, que advierten que los elementos robados son herramientas fundamentales para el desarrollo de las clases y las actividades escolares. La comunidad educativa volvió a quedar a merced de la inseguridad, mientras los chicos son los principales perjudicados.
El hecho fue denunciado en la Comisaría Octava y se espera que la investigación permita identificar a los responsables de un golpe que no solo fue contra una institución, sino contra el futuro de sus estudiantes.