Vecinos de la zona de 73 entre 121 y 122 aseguran que viven entre camiones, basura y ruidos constantes, y apuntan contra una empresa proveedora del Estado.
Un grupo de frentistas de la calle 73 entre 121 y 122, en la ciudad de La Plata, denunció una serie de irregularidades que —según afirman— afectan su calidad de vida desde hace tiempo. La situación, aseguran, involucra a una fábrica de soda y agua ubicada en el barrio, cuyos camiones ocuparían de manera permanente las cuatro manzanas lindantes.
De acuerdo al testimonio de un vecino, los vehículos de la empresa permanecen estacionados en la vía pública durante gran parte del día y la noche, obstruyendo en reiteradas ocasiones entradas de garaje. Además, sostienen que en un pulmón de manzana se arrojarían bidones y residuos, lo que habría generado la proliferación de roedores en la zona.
“Es un barrio plagado de irregularidades”, señaló el frentista, quien también describió situaciones de ruidos molestos que comenzarían alrededor de las 5:30 de la mañana y se extenderían hasta pasada la medianoche, producto del movimiento constante de camiones.
Los vecinos también denuncian presuntos malos tratos por parte de los responsables de la firma hacia quienes reclaman por la situación. Incluso, según indicaron, algunos habitantes habrían iniciado instancias de mediación judicial por conflictos vinculados a obstrucciones y trato indebido.
Otro de los puntos señalados es la falta de controles municipales y provinciales. Los frentistas aseguran no haber visto inspecciones recientes y manifiestan su preocupación ante lo que consideran una situación de “impunidad” y posible “protección política”, dado que la empresa se presentaría como proveedora del Estado.
Asimismo, describen escenas cotidianas que agravan el malestar: choferes consumiendo alcohol en la vía pública, personas orinando en las veredas y residuos acumulados en distintos sectores.
Ante este panorama, los vecinos reclaman la intervención urgente de las autoridades municipales y provinciales para que se realicen inspecciones, controles sanitarios y de tránsito, y se garantice el cumplimiento de las normas de convivencia urbana.
Hasta el momento, no hubo un pronunciamiento oficial por parte de la empresa señalada ni de organismos de control. Los frentistas esperan que su denuncia permita visibilizar el conflicto y avanzar hacia una solución que restablezca la tranquilidad en el barrio.