Cuando la mayoría de los adolescentes todavía duerme, el despertador de Catalina Jáuregui ya sonó. Son las 4 y 10 de la mañana en La Plata y todavía es de noche.
Mientras la ciudad permanece en silencio, ella se prepara para salir rumbo a una nueva jornada de entrenamiento. El destino es el estadio de River Plate, donde a las 6 y 20 empieza la práctica.
Tiene apenas 14 años, pero su rutina se parece más a la de una deportista profesional que a la de una chica de su edad. Viajes largos, doble turno de entrenamiento, estudio y poco descanso.
Todo para acercarse un poco más a un sueño que empezó cuando era muy chica: jugar al fútbol.
La historia de Catalina no comenzó en un club grande. Sus primeros pasos fueron en canchas de barrio, jugando en Estrella de Berisso y en Nueva Alba.
Allí compitió en ligas infantiles masculinas, siendo una de las primeras niñas en hacerlo en la región. Con talento y determinación fue ganándose su lugar, saliendo campeona en torneos locales y destacándose desde muy chica.
A los 9 años llegó al fútbol femenino de Gimnasia y Esgrima La Plata. Y allí volvió a romper barreras: con apenas 12 años integró el plantel de Primera División femenina, convirtiéndose en la jugadora más joven en lograrlo dentro del club.
El salto grande llegó en noviembre de 2024, cuando realizó una prueba en River. Quedó seleccionada y en enero de 2025 comenzó a entrenar oficialmente. Apenas un mes después fue promovida a la categoría Sub 16.
Ese mismo año alcanzó uno de sus primeros grandes logros: se consagró campeona nacional con River, lo que le permitió disputar el torneo sudamericano de clubes organizado por la CONMEBOL en Paraguay.
Allí el equipo obtuvo el subcampeonato y logró la clasificación para un torneo internacional organizado por la FIFA en Barcelona, España, donde representaron a la Argentina frente a equipos de todo el mundo.
Su crecimiento también llegó a la Selección. En 2025 fue convocada a la Selección Argentina Sub-15 Femenina y formó parte del plantel de 20 jugadoras que disputó un torneo internacional en Paraguay.
Argentina alcanzó la final ante Brasil y Catalina dejó su marca: convirtió un gol frente a Uruguay y ejecutó uno de los penales en la definición. Después de ese torneo también fue convocada a entrenar con las selecciones Sub 17 y Sub 20.
Pero detrás de los resultados hay algo más que talento. Catalina cursa sus estudios de manera virtual para poder sostener el ritmo deportivo. Durante la primaria fue abanderada nacional y provincial por su desempeño académico, y hoy combina el entrenamiento matutino en River con doble turno por la tarde en un centro de entrenamiento de La Plata.
Las horas de viaje, el cansancio y la disciplina que exige el deporte de alto rendimiento son parte de su vida cotidiana. Sin embargo, quienes la conocen dicen que nunca pierde de vista por qué hace todo eso: quiere ser jugadora profesional.
La historia de Catalina también está marcada por la solidaridad. Cuando tenía apenas 5 años fue reconocida como “Mujer Solidaria Platense” por su participación en actividades en hospitales, comedores y campañas comunitarias. Fue la persona más joven en recibir esa distinción.
Hoy, cada vez que entra a una cancha en Paraguay o en Europa, lleva con ella algo más que una camiseta. Lleva el nombre de La Plata, de los clubes de barrio donde empezó y de una familia que la acompaña en cada paso.
Catalina Jáuregui todavía tiene 14 años. Pero mientras muchos recién empiezan a imaginar su futuro, ella ya lo está construyendo, madrugando todos los días para perseguir un sueño que recién empieza a tomar forma.