La ciudad de La Plata atraviesa una de las semanas más frías del año en el marco de una intensa ola de aire polar que afecta a gran parte del país. Este miércoles comenzó con temperaturas muy bajas, una sensación térmica de apenas 2,5°C durante las primeras horas de la mañana y una alerta amarilla por frío extremo emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Según el organismo, la advertencia alcanza al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y a numerosas provincias argentinas, donde las bajas temperaturas representan un riesgo para grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
En la capital bonaerense, la jornada se presenta parcialmente nublada, con vientos leves a moderados del sudoeste y un marcado ambiente invernal. La temperatura mínima prevista es de 3°C, mientras que la máxima apenas llegará a los 11°C.
Desde temprano, los platenses debieron enfrentar una mañana gélida para asistir al trabajo, la escuela o realizar distintas actividades. Bufandas, gorros, guantes y camperas pesadas volvieron a dominar el paisaje urbano ante el avance del frío.
Las bajas temperaturas continuarán durante los próximos días. Para el jueves se espera cielo algo nublado, vientos leves a moderados del oeste y marcas térmicas que oscilarán entre los 4°C y los 13°C.
De esta manera, la región seguirá atravesando jornadas con mañanas heladas y tardes con escaso alivio térmico, en un invierno que comenzó mostrando toda su intensidad.
El alerta amarillo difundido por el SMN abarca una extensa porción del territorio nacional. Además de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también alcanza a provincias del Litoral como Santa Fe y Entre Ríos, mientras que el aire polar llegó incluso al norte argentino, afectando sectores de Chaco, Corrientes y Formosa.
Con temperaturas mínimas cercanas a los 2°C, volvió a surgir la pregunta sobre la posibilidad de una nueva nevada como la histórica de 2007. Sin embargo, los especialistas descartan por ahora ese escenario.
Para que se produzca nieve no alcanza con temperaturas bajas en superficie. También es necesaria una combinación específica de aire muy frío en todas las capas de la atmósfera, altos niveles de humedad y precipitaciones.
Actualmente, los pronósticos indican cielo mayormente nublado pero sin las condiciones de humedad e inestabilidad necesarias para generar nevadas. Por eso, aunque el frío seguirá siendo protagonista, no hay indicios de nieve para la Ciudad de Buenos Aires ni para el conurbano bonaerense.